
Cielos estivales
A 800 metros de altitud, cuando la luna desaparece, el cielo se vuelve protagonista. Recorre nuestros viñedos al caer la noche y culmina la experiencia con una cata bajo un firmamento limpio y profundo. Coincidiendo con las noches de las Perseidas, disfrutaremos de uno de los espectáculos celestes más esperados del verano. Vino y estrellas, sin más artificios.
